Mientras da consejos a su congregación, Juan Eduardo Núñez es poseído a menudo por Miguel quien es un espíritu de la muerte o eggun en lengua Yoruba. Eduardo es una persona considerada y comedida mientras que Miguel puede llegar a ser una persona ingeniosamente obscena y algunas veces afrentoso.

La parábola siguiente, que no aparece en el video, es una de la muchas que nosotros filmamos durante la producción. En este ejemplo, Miguel se dirige a dos mujeres, y a una en específico quien le pide consejo matrimonial.

na vez viene el diablo porque había un hombre que había perdido la fe. Tenía de todo. Y de buenas a primeras se quedó sin nada y perdió la fe. Y en ese momento de furia que uno tiene porque lo tiene todo y lo pierde todo de la noche a la mañana, por causa de cualquier cosa, uno se dice a sí mismo:
--¡Ay Satanás!
Y en esa exclamación viene Satanás y le dijo:
--¿Me llamabas?
El hombre se asustó y le dijo:
--¡No, no!
Dice:
--¡Sí! Invocaste mi nombre. Dime lo que quieres. Aquí estoy yo para
ayudarte.
Y él le dijo:
--Bueno. Si es verdad que tú eres Satanás yo quiero que tú me saques de toda la miseria y calamidad que tengo en este momento, que le me cure todas las enfermedades que tienen mis hijos y que yo vuelva a hacer como era antes. Satanás extendió sus manos y le dijo:
--Mira, todo eso es tuyo. Mira, todo esto es para ti. Mira lo que tienes
delante también es para ti. No mires a tus espaldas.
Y él le dijo a Satanás:
--¿Qué debo de hacer?

atanás le dijo:
--Firmar un pacto conmigo. Lo vas a tener todo esto es tuyo. Es un pacto por diez años que tú tienes que cumplir. Si no lo cumples a los diez años vengo a buscar tu alma.
Y él dijo:
--Sí, sí, como no.
Y firmó el pacto. El hombre empezó a prosperar y a prosperar y a prosperar. Era el hombre más eminente; era el más rico de todos los lugares. No había quien se enfermara en su familia. Pero se olvidó del pacto. A los diez años escucha tocar a la puerta. Cuando abre la puerta le
dice Satanás:
--Buenas noches.
Y él le dijo:
--¡Ay! Tú aquí.
Y le dijo:
--Sí, se cumplieron los diez años. Y no has cumplido el pacto. Vengo a
buscarte mañana a las once de la noche
Le dijo:
--¡No, no, no, no!
Dice:
--Ya se cumplió. Y tú no cumpliste y yo cumplí. Recuerda: mañana a las
once.
El hombre se quedó triste llorando, cabizbajo y viene su mujer y le dice:
--¿Qué te pasa marido? ¿Por qué lloras?
Le dijo:
--¿Tú ves toda la riqueza que tú tienes? ¿Tú ves toda la salud que hay nuestros hijos? ¿Tú ves la prosperidad tan grande que hemos tenido? Ha sido por esto y esto y esto. Yo hice un pacto con Satanás y sucedió así, así, y vino y mañana a las once viene a buscarme. Ella le dijo:
--Cuando venga yo quiero hablar con él.
Le dijo:
--No, no, no. Tú no puedes meterte en eso.
--Tú le dices cuando Satanás venga a buscarte yo quiero hablar con él. Si tú no me llamas yo me voy a presentar. Estate tranquilo marido. No llores más

egó el día normal y Satanás vino a las once de la noche, toca a
la puerta y la mujer le abrió la puerta y le dijo:
--Pase adelante Satanás o Lucifer.
Y él le dijo:
--Y usted que quiere hacer conmigo.
Le dijo:
--No que, yo me enteré que mi marido hizo un pacto con usted y que él no cumplió y usted lo viene a buscar. Pero yo tengo una propuesta para usted. Si usted gana usted se lleva mi alma y la de mi marido. Pero si usted pierde deja el alma de mi marido tranquila y la mía también, y no
perdemos nada de lo que tenemos.
Satanás se puso a darle para atrás a todo, todo. Imagínate Satanás el
que hizo lo malo. Tiene que saber todo.
Y cabicando haber que la mujer le tenía. Al final Satanás se convenció y
le dijo:
--Está bien, dos por una. ¡Acepto! ¿Qué tengo que hacer?
--Enderézame este pendejo.

Todavía Satanás está aplanchando el pendejo.

sta historia es para que ustedes sepan que la mujer es más fuerte que el hombre. La mujer cuando se hace la débil es cuando está verdaderamente venciendo. La mujer fue la única que venció a Satanás. Si ustedes se fijan bien en todas las pinturas, en todos los lugares siempre ponen a una mujer montada encima de un león con un l&aacutetigo en la mano. La mujer es fuerte. La mujer tiene seis sentidos, el hombre cinco. Si la mujer llora gana. Si la mujer grita gana. Si la mujer se queja gana. La mujer es más fuerte que el hombre. Siempre tengan eso presente, tanto ustedes las mujeres como ustedes los hombres.

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